Ya queda menos para que comencemos a hacer el cambio de armario, sacar toda la ropa y zapatos que durante el invierno hemos almacenado en cajas y colocarlas en el armario. Es en este momento cuando desearíamos tener un armario enorme, lleno de estanterías y cajones donde tener bien ordenadas todas nuestras cosas. Así, no tendríamos que recurrir a otros sistemas de almacenamiento extras, como las cajas de plástico o las bolsas, que apilamos debajo de la cama o encima del armario.

Si tú también necesitas un armario más funcional, aquí tienes las claves para saber elegir el armario que necesitas.

Imprescindibles en el armario perfecto

Invertir dinero en un armario o vestidor es una de las mejores inversiones que podremos hacer en un hogar. Y es que, al comprar muebles de calidad estaremos apostando por muebles resistentes y duraderos.

A la hora de elegir el tamaño del armario, estaremos condicionados por el espacio de la habitación. Por ello, lo más aconsejable es optar por armarios grandes, con puertas abatibles, si el espacio no es un problema para nosotros o por armarios empotrados de puertas correderas o plegables, si estamos más limitados.

El acabado del armario también es clave en una habitación. Podrás integrarlo en el estilo que hayas escogido para el dormitorio o usar otro tipo de texturas, lacados, maderas o combinarlos con espejos para hacer de él el verdadero protagonista del espacio.

En cuanto a la distribución interior, es conveniente pararnos a pensar seriamente en este aspecto, porque del diseño que hagamos dependerá la funcionalidad del armario. Así, tendremos que sopesar cómo son las prendas que vamos a almacenar para determinar la cantidad de baldas que necesitaremos, si colocaremos barras a distintas alturas, qué tipo de cajones y de qué tamaño, así como las divisiones y accesorios interiores, sin olvidarnos del zapatero.

Todos estos aspectos son los que tenemos que tener en cuenta para la elección del armario, con ello conseguiremos el armario ideal para cada habitación de nuestro hogar.

La importancia de la elección de las puertas en los armarios

Como te comentábamos al principio, nuestra elección del armario va a estar condicionada por el espacio del que dispongamos y, en base a éste, escogeremos el tipo de armario que mejor nos venga y el tipo de apertura de las puertas.

Como ya sabrás, existen tres tipos de puertas para los armarios, las puertas correderas, las abatibles y las plegables. A parte del gusto de cada uno, podemos establecer unos supuestos para el caso de los armarios con muy poco fondo, aproximadamente de 60 cm, donde lo ideal sería que utilizáramos puertas abatibles.

Para el caso de fondos superiores a los 70 cm, ya sí podemos hablar del uso de puertas abatibles, correderas o plegables.

En armarios con un fondo de ancho de hasta 1,10 cm, lo ideal es usar puertas abatibles o plegables, pero no correderas. En el caso de medidas de ancho superiores, el uso de una u otra puerta es menos relevante, aunque es más frecuente el uso de correderas. Y es que, las tendencias actuales pasan por hacer puertas a medida si el espacio es de 120 cm o superior.

También, en esta elección no podemos pasar por alto la ubicación que tendrá nuestro armario dentro de la habitación y los elementos que le rodearán, ya que las puertas abatibles nos pueden condicionar en este sentido.

Distribución interior de los armarios

Si queremos aprovechar al máximo el espacio interior tendremos que fijarnos en una serie de aspectos muy importantes:

  • Los cajones deben tener guías con una extracción total y con frenos. De este modo, el acceso será muy cómodo y veremos de un simple vistazo todo el interior.
  • Disponer baldas de distintos tamaños y a distintas alturas es muy práctico.
  • El zapatero se ha convertido en un imprescindible en nuestros armarios.
  • Disponer de zonas para las corbatas, pañuelos, bufandas, así como demás complementos es también otro de los imprescindibles.
  • Ganar la altura hasta el techo en los armarios es un almacenaje extra al que no debemos renunciar. Podremos guardar las prendas de vestir o la ropa de hogar que usemos menos y así utilizar las zonas más accesibles para las prendas que usemos en el día a día.